martes, 13 de octubre de 2009

Peña Rueba 1.193 mts (Vía Ferrata)


Sábado 10 de Otubre.

Finalmente sólo 2 participantes nos dirigimos hacia Murillo de Gállego, para quitarme la espinita clavada de hacía un mes (torcedura de tobillo y vuelta a casa).

A las 7 h partimos del lugar de siempre y sobre las 10 h pasadas comenzabamos a caminar hacia el macizo, tras haber parado a preguntar por donde se iba. Ya se sabe, esto de los accesos solo con una "chuleta" de internet a veces es tedioso.

Desde donde dejamos el coche y siguiendo las indicaciones nos dirigimos hacia cueva calva, directos al "centro" del macizo.
El camino esta lleno de espinos, cuenta de ello dan nuestras "rasgadas" piernas. El acceso hasta la cueva está bien marcado con hitos de piedras y alguna que otra marca (triangulos amarillo y rojos, que patriotas).

Una vez en la cueva continuamos por la izquierda (si miramos de frente al macizo), pegados a la pared. A los pocos metros encontramos un montón de piedras, a modo de señal para localizar las diferentes vías de escalada (vimos 3).

Continuamos por el camino y de repente dejamos de ver marcas. Debemos seguir hacia la izquierda, como si nos alejaramos del macizo. Tras hacer un poco el "cabra" volvimos a encontrar el camino.

Desde este momento comenzamos a ascender a traves de un camino de piedra suelta, pero que es cómodo. Vistas hacia atrás:

Tras unos minutos de ascensión llegamos a un amplio collado que separa Peña Rueba de Punta Común. Nosotros continúamos por hacia la derecha, hacia un corte en el macizo, en el margen derecho comienza la vía. Para acceder a ella debemos superar un pedregal con bastante inclinación, ya sabeis, con calma todo se alcanza. A medio pedregal encontramos una marca que parece indicarnos que continuemos hacia arriba, pero en realidad debemos ir hacia la derecha, y a los pocos metros veremos el cable de seguridad.

Vista del "corte" desde el collado, debemos subir el pedregal, la ferrata asciende a la punta derecha del corte (Foto.Larraitz empoyando la chuleta):

Una vez equipados, comienzo en primer lugar. Debemos ascender o más bien dicho escalar unos 4 metros hasta alcanzar la primera grapa. Sólo contaremos con la roca. Paciencia y buscad los agarres que los hay, aunque mejores para manos que para un 47 de bota.

Alcanzar la grapa es un alivio, y acabamos de empezar. El tramo es bastante expuesto , vertical y las grapas estan separadas a nos 2,5-3 metros, por lo que no llegamos de una a otra. Podemos decir que es una mezcla de ferrata y escalada. El tramo está equipado para montar cordada por si alguien se siente inseguro, os puedo decir que no me hubiese importado ir atado.

La vía gana altura "torsionando" , me explico, no es una linea recta, sino que tiende a ir hacia la derecha (cada vez más y más aéreo y vertical) para luego ser recto y torsionar a izquierdas . En la foto vemos progresar a Larraitz, y podeis ver la separación de las grapas y la dirección de la vía.


Remontaremos unos metros más para llegar a un pequeño "decansillo", aqui podemos respirar con los 2 pies bien seguros.

De aqui hacia arriba ya no es tan dificil, o no lo es tanto como en el comienzo. Llegaremos al final de la vía alcanzando la cresta/arista (equipada con cable de vida) que nos lleva a lo alto de Peña Rueba.

Las vistas desde aqui son excepcionales, pudiendo admirar a vista de "buitre" el embalse de La Peña, el Rio Gállego y según progresemos por la arista los Mallos de Riglos.

Aqui me veis sentado en la arista:


Continuamos avanzando por la muy bien equipada arista, sin el cable daría bastante respeto, ya que tiene un par de pasos muy expuestos en los que apenas cabe un pie.

Alcanzamos el final de la arista y continuamos caminando siguiendo los hitos de piedras hasta la cima a casi 1.200 metros.

Desde aqui seguimos hacia el otro lado del macizo, pudiendo ver los pueblos de Riglos, Murillo y Aguero.

Antes de comenzar el descenso nos sentamos a comer algo y para abajo por la otra ferrata; más que ferrata es un descenso bastante vertical equipado con cable de acero. En mi opinión no merece ascender hasta aqui, pudiendo hacerlo por el otro lado, a no ser que pasemos miedo el los tramos verticales y no estemos seguros; de ser así recomiendo ascender por aqui para adimirar las impagables vistas que nos ofrece este lugar.

Recomiendo llevar guantes en la bajada, más aún si teneis manos de niña como yo. Ya que son bastantes tramos con cable.

En la foto de arriba vista de la pared por la que se baja de la cima, este es el primer tramo y el más largo:

Tras descender el tramo de la foto, no encontramos con "bonus", esto es, un monolito que está equipado y que merece la pena trepar. No explico más, os dejo una foto:

Desde aqui hasta abajo iremos bajando a tramos con cable y otros no, requiriendo en algunos momentos destrepar. Ya no son tramos tan largos de pared pero si que hay unos cuantos. Casi al final encontramos un par de grapas, pero no hay más.

La bajada es entretenida y pensad que son unos 600 metros de desnivel, unos 750 hasta el coche. Se hace ameno y no es complicado aunque hay que andarse con cuidado. En este punto el sol cascaba con ganas y pegados a la pidra aún era más notorio.

En la siguiente foto vemos a Larraitz descendiendo ayudandose del cable:

Una vez abajo, caminamos hacia la derecha, dirección Cueva Calva, para desde aqui retornar por el mismo camino que nos llevará hasta el coche.

En total unas 5 horas para completar esta espectacular excursión circular aderezada con la vía ferrata y el paso de la arista. Vistas impresionantes. Recomendable 100%.


Krokis de la circular. Nosotros ascendimos por Varela de Portillo y descenso por lado Sur de la Mora.

lunes, 28 de septiembre de 2009

De vuelta a Txindoki

El pasado sábado día 26 de septiembre hacia las 15h, algo pasadas partíamos hacia Txindoki desde el parkin de Larraitz tras juntarnos allí con Larraitz e Izpi (este último tuvo a bien saludarme con un par de contundentes ladridos, para marcar).

Ascenderíamos por el camino tradicional, dejando el de Amezketa, minas y repetidor para otra ocasión, ya que ni Ainara ni Jon conocian este camino. Bueno si matizamos podemos decir que Ainara conocía un 75% del camino, ya que en una ocasión estuvo a punto de llegar a la cima, pero bueno, como decía eran otros tiempos y nada tiene que ver la Ainara de ahora con la de entonces.
Tipi-tapa, tipi-tapa tiramos para arriba tranquilamente. Nuestrar sucesivas miradas a las nubes de la cima parecían no ser suficientes para que estas se apartaran o disiparan, pero bueno, no hay mal que por bien no venga, y de esta forma los que hoy ascendian por primera vez no sabían cuanto quedaba hasta la cima.
Tras hidratarnos en la fresca fuente continuamos hacia arriba. Tras dejar de lado la txabola y llegando al collado vimos que han colocado unas bajas vallas de madera, que se suceden hasta el último tramo de la ascensión.
Afrontando este último tramo las mujeres toman la delantera ya que Jon y yo realizamos una parada técnica. En seguida las perdemos de vista ya que entre la inclinación y la nube/niebla no se veía a 10 metros.
Volvemos a tener contacto visual en el último tramo de rocas donde veo que Ainara progresa sin mayor dificultad ¡qué bien!
1h25min y estamos arriba, sentados junto a la cruz:
A pesar de la espesa niebla el sol nos pega de refilón, dando una agradable sensación de calor. Charloteamos durante un tiempo y comenzamos un suave descenso, bueno más bien un paseo.

Como sabeis nuestro punto flojo son las bajadas (el mio y el de Ainara) asi que nos lo tomamos con calma. La niebla iba ganando terreno:
La intención en el descenso era acercarnos al camino que se dirige a Gambo y Gambo Txiki, pero como veis en la foto, no se veía mucho. Tras un rato caminando, y pasar la fuente de arriba y la txabola, poco antes de llegar a la valla salimos de la niebla:

De aqui hasta abajo continuamos al mismo trote borriquero, disfrutando del paisaje y de la conversación. Al llegar abajo continuamos la tertulia en una de las mesas y dimos cuenta de unas barritas y txiki-bocadillos de jamón serrano.


martes, 22 de septiembre de 2009

Horcados Rojos 2.506m

Amenecemos hacia las 8h frente al imponente macizo de los Picos de Europa. El cielo esta cubierto, aunque me encuentro optimista y sé que poco a poco veremos claros.
Tras dar buena cuenta de un suculento y casero desayuno nos dirigimos hacia Fuente Dé. Eran las 10 h y el en cielo comenzabamos a ver rastros azules, aunque pasabamos justo de los 10ªC.
Nuestro avance al campo II (jajjaja) iba a ser bien sencillo, ya que el funicular nos elevaría 700 metros en apenas 5 minutos ¡qué pasada!

Tras el vertiginoso ascenso y salir de la estación del "funi" y comenzamos a caminar siguiendo las marcas del PR (blanco y amarillo). Justo a la salida de la estación encontramos un par de carteles informativos, uno de ellos describe la ruta que realizamos: Horcados Rojos. El desnivel es de unos 800 metros y unos 12km.

La ruta no es dura, es asequible a cualquier persona que ande o realice alguna actividad. El tiempo estimado por "la organizacion" es de 4h 25 min. Nosotros tardamos 3h 15min a pesar de las inclemencias climatológicas (camino nevado y lluvia al bajar).

El inicio del camino esta muy bien marcado y se realiza por una pista ancha (4x4) hasta la conocida "vueltona" (curva radical a izquierda). Aqui el camino es más estrecho pero esta muy bien marcado y es evidente aún con la mas espesas de las nieblas.

Continuamos caminando unos 15 minutos más en llano, para comenzar a ganar altura poco a poco. Después realizaremos este trabajo pasando por varios zig-zags. Pero el camino, auque de piedritas, es muy comodo.

Aquí comenzamos a pisar algo de nieve, con la cosiguiente ilusión. Yo personalmente no pensaba ni que ibamos a poder andar por la niebla y lluvia, mucho menos tener "una ventana" de casi buen tiempo.

En la foto podemos ver el camino con nieve, pisado. Al fondo el Coriscao.

Cada vez encontrabamos más nieve en el camino, aunque estaba abierto por algun montañero. Ya podíamos ver el famoso refugio de Cabaña Verónica, cuando el camino tira hacia abajo y vuelve a ganar la altura hacia la izquierda.

Todo este tramo es muy evidente y lo podemos ver perfectamente si no hay niebla. Cada vez hay más nieve y comienza a soplar algo de viento, más bien fresquito.

Esta foto está sacada poco antes de realizar la comentada bajadita y subida. Podemos ver perfectamente los Horcados Rojos y a Ainara acercandose a la mole de piedra. En este momento comenzó a echarse la niebla, a pesar de que pensabamos que el sol podría con ella. Pero hasta aquí disfrutamos de unas muy bonitas vistas del paisaje ligeramente nevado.

Tras volver a ganar altura y continuar hacia el refugio, a cada paso nos dabamos cuenta de que había más nieve. Unos 12-15 cm en estos momentos, aunque intentabamos continuar por las pocas pisadas. En la siguiente foto se puede comprobar (foto sacada hacia atrás, las nubes pisándonos los talones)

A medida que ganábamos altura comenzamos a escuchar voces procedentes del refugio metálico. Poco más adelante ya veíamos la silueta de un numeroso grupo. Ainara cruzaría palabras minutos más tarde con ellos. Eran unos 30, un grupo de montaña de Billabona que venían del refugio Vega de Urriellu. En la siguente foto vemos el refugio e intuimos la figura de los montañeros.

Llegamos a la bifurcación, hacia la izquierda el camino se eleva un poco hasta el refugio y recto continuamos hacia el collado (dcha Horcados, izq Pico Tesorero).

Ainara decide quedarse a esperar, ya que no se ve casi el camino, solo unas pocas pisadas en las que meto toda la bota en muchos momentos. Hasta el collado se llega en seguida. Elevo el ritmo hasta alcanzar el collado, atento a las marcas, que en muchos casos se encuentran parcial o totalmente tapadas por la nieve.

"Flipo" literalmente por pisar tanta nieve, y en la cabeza llevo 2 ideas: poder alcanzar la cima y avistar el Picu de Urriellu, que viendo como estaba el cielo...no las tenía todas conmigo.

La segunda idea la vi cumplida enseguida, al llegar al collado me encontré con esta imagen:

Como podeis ver la mole es impresionante, el paisaje precioso y al fondo podemos ver el mar. Una pasada, con esto estaba más que contento. Ahora habia que darle mucha caña para llegar hasta la cima y bajar rápido.

En la subida final no veía bien las marcas, pero no hay mucha duda, ya que es bastante inclinada y se intuye la cima. Sólo en una ocasión me escoré un poco hacia la izquierda, encontrando un paso muy pero que muy expuesto y dije "por aqui no es".

Evitaba en lo posible pisar la nieve, ya que aqui la profundidad era de unos 50 cm. Las nubes se me echaban encima a cada minuto y al llegar a la cima no se veia a 10 metros, una pena, pero muy contento.

La bajada a toda pastilla, pensando en Ainara y en la niebla (y que no lloviera). En los tramos en los que había nieve me permití el lujo de trazar recto, quedandome clavado un par de veces hasta la rodilla.

En unos 10 minutos estaba con Ainara y emprendiamos la bajada. Llegando al funicular en 1h15 y bien mojados. Ya que en el último tramo atravesamos una nube con la consecuente llovizna.

El resultado más que notable. Muy bien. Y después de ducharnos ni que decir.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Aitxuri + Aketegi

Como habreis leido este sábado me aventuré en solitario hacia el macizo de Aizkorri. Mejor se va en compañía, pero tenía estas cimas pendientes, y aunque la intención era subir a San Donato, finalmente la climatología y la falta de compañía me encaminó a esta montaña.
Desde que cerré el coche comencé a caminar bastante animado (templado que dirian algunos). A medida que "tragaba" metros iba más rápido.
En más de una ocasión me planteé aflojar pero pensé: "si peto, peto", " a ver hasta donde llego".
La verdad es que las sensaciones eran buenas. El clima ayudaba, ambiente fresco y sin sol. Las esperanzas de que despejará eran pocas, después de la última visita a las campas de Urbía con Garmen (pronto en la sección de fotos pondré alguna instantatanea del desayuno). Así que el tema era tirar y tirar.
Y a eso me dediqué. La verdad es que había bastante gente, y al ir pasando a otros mendizales se hacía la cosa más amena.
Llegando ya al último y más duro repecho antes de llegar a Urbía, se comenzaba a intuir la forma del sol, demasiado oculto por la niebla aún.
Y sucedió lo que no me imaginaba. Caminando entre los pinos, la niebla se iba desplazando a gran velocidad y pensé: " coño, igual despeja".
Y despejó. Pasaba la ermita de Urbia en 35 min desde el coche. El ritmo era bueno, y lo mejor es que no me sentía "petao" ni me dolía el tobillo.
No había duda, si o si para arriba. Por el camino decidiría a donde iría a comerme la fruta.
Tras pasar los zig-zag y dejar atrás el árbol solitario ya lo tenía claro. Coronaría Aitxuri. El tema era ¿por dónde?
Pues nada todo recto a modo de rayo. La cosa iba bien hasta que me encontre con un corte que tuve que destrepar con muchisimo cuidado por el tobillo.

Superado este escollo solo queda ascender todo para arriba, de punto A a punto B. Viendo como unas finas nubes sobrevolaban la cresta a toda velocidad, precioso.
1h 25min => Llegada a la cima 1.551 metros
Tras degustar un suculento plantano de canarias acompañados de un par de tragos de agua y sacar las fotos de rigor, me dirigí hacia la cima de Aketegui 1.542 metros.

De aqui tuve continué caminando hacia la cima de Aizkorri, pero la niebla comenzaba a cercar todo el cresterío y decidí "tirar pa abajo" .

Buena decisión ya que al paso de la veleta no se veía a 5 metros. Sin perder el ritmo llegué al coche con la sonrisa en la boca. ¡Qué bien!


Autofoto, marca de la casa.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Via ferrata: Riglos.

Tras desestimar las expediciones por Picos de Europa y Pirineos Franco-Aragones, el destino nos acercó a la Hoya de Huesca.
Se me antojaba dificil cuadrar un buen plan en menos de 24 h. Pero las cosas fueron encajando y al final el plan cogió forma. Conseguimos arneses, disipadores, cascos...etc y las indicaciones para realizar 2 vias ferratas en el reino de los Mallos.
El miercoles día 2 comiamos en Riglos bajo un cielo nublado, que progresivamente iba abriendose. La cosa pintaba bien, asi que tras preparar las mochilas, cargar agua e intercambiar opiniones con un par de "pro-s" de la escalada (y sibaritas, todo hay que decirlo), iniciamos la caminata hacia la vía ferrata de Riglos.
El sol apretaba cada vez más, y caminar junto a esa rojiza piedra aumenta la sensación de calor. La guinda del pastel la ponían los buitres leonados que sobrevolaban nuestras cabezas (¿tan mala pinta tendríamos?)
Las indicaciones de http://www.deandar.com/ muy correctas en todo momento, no dudeis en consultar datos sobre las vias ferratas de aragin, andorra y francia ya que las descripciones son muy buenas.
Continuamos hacia la peña donde se ubica el Tornillo, quedandonos de frente durante este primer tramo de aproximación, en la foto.

Como antes decía el camino está muy marcado, incluso con carteles que dicen "clavijas". Tras abandonar el GR-1 continuamos hasta un punto en que debemos cruzar el rio y seguir avanzando entre árboles. Todo un lujo esconderse del sol.
Ahora caminamos en diagonal hacia la peña durante unos 15 minutos, ganando altura para acercarnos a la roca.

Observamos restos de árboles quemados y el camino se vuelve más llano. En la descripción de la mencionada web recomienda ir atentos tras dejar el Tornillo a nuestra izquierda, pero podeis avanzar tranquilos ya que encontraremos un nuevo y ultimo cartel que nos llevará hasta el inicio de la vía.

Este último tramo es ascendente y sin ser duro te hace entrar en calor, cosa buena para evitar tirones.
Un cartel nos advierte de la necesidad de ir bien equipados (casco, arnes y disipador). Nos ponemos los trastos y revisamos antes de comenzar.
Las clavijas se ven bien, la via es evidente. Avanzar por esta vertical no entraña demasiada dificultad siempre y cuando no suframos vértigo. Las prisas son muy malas compañeras de viaje, ya que debemos ir atentos de "cazar" la "cuerda de vida" con los mosquetones e intentar que no se nos lien las 2 cuerdas. Nada complicado si pensamos antes de avanzar.
En la foto me veis avanzando por el segundo tramo. Podríamos dividir la vía en 2-3 tramos, y entre ellos encontraremos unos balcones no demasiado estrechos, donde podremos reunirnos con nuestros compañeros.
La experiencia fue muy positiva, disfrutando de la sensación de verticalidad y altura. Para dar fé de ello aqui podeis ver a Jon S. con Riglos al fondo (también vemos el camino de aproximación):


Ya en lo alto de la peña encontramos un mirador de buitres, por lo que es totalmente recomendable llevarse unos prismaticos. Impresionante el vuelo de estas aves, que al apasar cerca de nuestra posición, podíamos oír perfectamente el sonido del roce del aire en contra sus alas.
En la foto los mallos grande de Riglos, presididos por el imponente Mallo Pisón:


El descenso lo realizamos siguendo el GR-1. Es un camino largo pero sin complicaciones. Esto no significa que no te puedas torcer un tobillo y fastidiarte el resto de la excursión. Estas cosas nos pasan a los que andamos.
Una lección de más aprendida y una Vía Ferrata pendiente por hacer (Peña Rueba), podreis leer la crónica por aqui

jueves, 27 de agosto de 2009

Monte Perdido 3.355m

Fecha: 20-21-22 Agosto, 2009
Ruta: Tradicional, desde goriz hacia el cañón formado por el Cilindro y Perdido hasta el lago helado y subida final por la escupidera. Hasta Goriz por Senda de Los cazadores y Pelay + Clavijas.
Participantes: Jon S., Ion G. e Iñaki C.

DÍA 20, Jueves.

Salimos del lugar de siempre sobre las 8h30, con un despejado día. Nuestro vehiculo es el oficial de expediciones esta vez: Ford Focus C-Max "Halo Edition".
El camino es conocido hasta pasar Puente la Reina. Alli cambio de conductor y tiramos hacia Jaca. Destino final: Torla. Llegamos sobre las 12h30 pasadas, el aparcamiento del pueblo esta llenito. Nos preparamos, repartimos trastos y se produce la tragedia: Me dejo la bandera de Al Filo en el coche (ya se sabe, no lo puede hacer todo uno...).
Mochilas preparadas, bocadilos a mano...asi que podemos continuar. Subimos las escaleras hasta la caseta de los tickets del bus. Algunos aprovechan para ir al "tigre" (hasta la vuelta será la ultima vez que veamos uno "normal").
Subimos al bus tras tras quedarnos a las puertas del que ya se habia marchado, somos los primeros, y nos sentamos atrás: como los malotes...jajaja Bocadillos en mano y ¡Al ataque!! Damos buena cuenta de los ricos bocadillos preparados por Garmen, de tortilla de txori, especialidad de la casa (no podia ser de otra manera).


Llegamos a la pradera de Ordesa sobre las 13h y tras coger algún folleto (en alemán, eh Serrano?) e intercambiar unas frases con una familia que nos brindaba sus incondicionales ánimos, comenzamos a caminar.
El camino de ida elegido es de "La senda de los cazadores" y "Faja Pelay" hasta la Cola de Caballo.


Tras la señal que nos indica la senda nos quedan una 150 m llanos antes de comenzar a elevarnos en continuo zig-zag, para salvar 700 metros de desnivel en altura; esto unido al peso de nuestras mochilas y al calor, que está muy presente...ya sabeis el resultado. Gracias a que todo el camino de subida se hace entre arboles y sombra.
El camino esta muy claro en todo momento, salvo en la parte final, en la que parece bifurcarse. Vimos una pareja pasandolas canutas destrepando para volver al camino que lleva a la Faja Pelay. Nos ofrecimos para que nos tiraran las mochilas. El chico nos lanza una primera, que conseguimos detener entre 2. No habia margen para el fallo. Tras frenar la mochila Garmen dice: "Esto nos ha pasado rozando la cabeza"; ni mas ni menos que un piolet. Se lo decimos al tio, y este se echa las manos a la cabeza.

Continuamos hacia arriba, ya queda poco, enseguida vemos el mirador de Calcilarruego (menudo nombre). Un grupo de franceses infesta el terreno.
Intercambiamos opiniones de horario con "el licenciao" y su grupo (grupo de jovenes que va a Goriz como nosotros) y seguimos.
Caminar por la Faja Pelay es una gozada. No hay desnivel, no hay dudas con el camino y mires a donde mires es una pasada. Desde aqui vimos la Brecha de Rolando y la aparicion paulatina del macizo del Perdido (Cilindro, Monte Perdido, Sum de Ramon).

Por el camino vimos a Bambi y su amatxo y algun que otro animal bipedo común. Poco a poco vas ganando perspectiva sobre el objetivo y alguno de nosotros dice: "Hasta allí hay que subir?".
Tras 90 minutos desde el mirador comenzamos a descender levemente, el Circo de Soaso se muestra con todo su espelendor. Yo no hago otra cosa que mirar por donde estarán las clavijas, ya que la pared es alta.
Nos vamos acercando hacia la Cola de Caballo.
En la foto vemos el camino por el valle, el Rio Ara, el Circo de Soaso, la Faja Pelay y los mencionados picos.
Junto al rio nos paramos para comer algo e hidratarnos antes de ascender hasta el inicio de las clavijas (bien indicadas con cartel).
Desde nuestra posición vemos que baja gente, aunque se les ve muy pequeñitos. Decidimos subir para coincidir con su bajada y tener la vía libre.
Subimos sin problemas, salvo un paso en el que Garmen se aturulla un poco y nos dice que por ahi no pasa más (horas mas tarde se comería sus palabras).
Tras pasar las clavijas, no aptas para gente con vértigo, continuamos por el bien marcado camino. A los 20 min desde el paso aéreo una pareja nos pregunta si les falta mucho hasta la Cola. Nosotros les preguntamos lo mismo (hasta Goriz) y nos responden que unas 2 horas largas. El alma se nos va al suelo. Comenzamos a pensar que llegaremos justos para las 20h (2º turno de cena), y que no vamos nada sobrados de fuerzas.
No se oye ni una palabra hasta pasados 15 minutos, que se repite la situacion con otra pareja. El cielo se abrío con las palabras de la chica: "Goriz, a 15 minutos, se ve desde aqui a 3 pasos" y yo: "en serio, ¿verdad?" con cara de pocos amigos. Era verdad, pasos mas arriba veiamos el refugio, al que el sol enfocaba para que no tuviesemos dudas.
Sonrisa en la cara y para arriba. A las 18h18 min llegamos al refugio. Nos registramos, aseamos (como los gatos), preparamos mochila para el día siguiente y salimos a disfrutar del ganado descanso hasta la cena.

A las 20h nos sentamos en la mesa azul con mas hambre que el perro de un gitano. Nos acompañan en esta velada Noé, Celia y su padre; albaceteños los 3. Entre los 6 dimos cuenta de una notable cena, no hay quejas tras esa caminata, ni mas opción a casi 2.200 metros...
Tras la cena jugamos unos "come-mi", a cartas vaya...y para las 22h pasadas, tras vaciar la vejiga y admirar el estrellado cielo nos retiramos a la cama.
Lo de cama es por llamarle de alguna manera, ya que en la habitación estabamos 27 personas divididas en literas de 3 alturas, con un espacio para hombros de 50-60 cm. Echad cuentas.
Y bueno el resto un sin vivir. Entre la serenata de ronquidos, los nervios por la ascensión, el clima (prevision de nublado y lloviznas)...pasó la noche con un sinfín de despertares.
Día 21
No eran las 6 y la gente comenzaba a levantarse. Todavía no ha amanecido, pero no dejo de mirar por la ventana a ver si hay nubes. 40 minutos mas tarde Serrano se despierta y le pregunto: "o esta despejado o esta todo nublado?" el dice: "esta depejado, ¿qué hora es?".
Tiro una almohada a Garmen, no es efectiva, tiro otra...esta parece que si: "ze ordu da?" le respondo y dice: "agur, ondoloin". Vuelvo a tirarle algo y les digo que en marcha. Garmen me dice que estoy loco...pero somos los ultimos en la habitación.
Nos vestimos y bajamos a desayunar (cola-cao, magdalenas y pan de leche). Antes de las 8h30 estamos en marcha.
Comenzamos caminando por el GR-11 durante 15 minutos en vez de atacar directos la subida detrás del refugio.
Comenzamos a subir en diagonal pero en seguida pillamos el camino tradicional. Hay que llegar hasta el cañón que formar el Cilindro y el Perdido.
Las vistas sobre el Valle de Ordesa son impresionantes, al igual que sobre Punta Tobacor y sobre casi todo lugar donde pongas el ojo.
Por ahora avanzmos por la sombra, aunque el día esta despejadísimo. La temperatura es buena.
Comenzmaos a ver neveros, cambios de color en el paisaje...y llegan las primeras trepadas del día. Nada complicado si estamos atentos.

Para lo que dicen que es una marabunta de gente, nos cruzamos con muy pocos. Hasta la escupidera casi avanzamos en solitario.
Atravesamos la ciudad de piedra por la mitad en vez de tomar el camino que transcurre pegado a la gran pared del Perdido. Parece más largo pero merece la pena transitar entre esas enormes moles de piedra. No dejamos de pensar el espectaculo audivisual que debió ser su llegada hasta su ubicación actual ladera abajo.
Continuamos ascendiendo maravillados por el paisaje. Nos encontramos con un paso que cuenta con un cadena para facilitarlo.

El sol ya nos da calor, Garmen se congratula de ello. La verdad es que el solete amortigua la diferencia de la altura y no es mal recibido.
Vemos un par de cascadas a nuestra derecha, atravesamos el riachuelo un par de veces o 3 durante toda la ascensión.
Ya falta poco para el lago helado a casi 3.000 metros, 2980 para ser mas exactos.

Y ya es evidente la rapa final, bueno su cresta, por la que comenzaremos la ascensión. Al llegar al lago paramos para comer algun fruto seco, hidratarnos y arroparmos, ya que el viento sopla con fuerza moderada. La vista de la escupidera es increible. Tanto tiempo leyendo sobre esto y aqui esta...delante nuestro. Merece la pena aguantar unos minutos sin andar para ser más consciente de ello, no es un sueño, es real.
Dejamos el Lago Helado, en la bajada nos recreariamos durante más tiempo...para afrontar la última parte: la famosa y temida escupidera.
La foto engaña, para ver el final debemos mirar hacia el lado derecho, se ve el pisado camino, por el cual se levantaba polvillo con la ventisca.
Al principio caminaremos sobre la cresta derecha para entrar en la escupidera en la zona de los embudos, sin peligro, ya que no hay nieve.
Lo duro de esta parte radica en la longitud e inclinación de la misma. A esto debemos sumarle el tema del "grip" o agarre, ya que la fina gravilla en muchas zonas provoca incomodos resbalones.
Es una parte muy psicologica, subes y subes viendo el final (un precioso cielo azul) sabiendo que queda muy poco para la cima.
Mirar hacia el lago es lo más, ya que si hacia arriba se ve inclinado hacia abajo lo es más. Yo no hago nada más que pensar en como bajaremos esto.
Con paciencia alcanzamos el final de la escupidera. Unos pocos metros más de fácil desnivel y la cima es nuestra: nuestro primer 3.000: El Monte Perdido. Lo hemos conseguido!!! Al Filo de lo Txungo llega a su cima más alta hasta el momento.
Sonrisas, abrazos y satisfacción, rodeados de una impresionantes vistas, gracias a un día espectacular...no se puede pedir más.
Al fondo el Cilindro

Jon admirando el Valle de Ordesa y Punta Tobacor, parece mentira que vengamos de allá abajo.

El menda sin la Bandera (una pena) con el Vignemale al fondo.

Disfrutando al cobijo de las piedras de un "suculento" picnic con el Taillon de fondo.

Tras sacarnos las fotos y adminar el paisaje, los valles de Ordesa, Pineta y Añisclo, lagos y demás cumbres vecinas...comenzamos a bajar. Confio en que la técnica de descenso rápido sea eficaz, o que la dominemos, ya que si no me veo cargadisimo de cuadriceps en el lago.
Comenzamos a deslizarnos por las rocas, no se si con maestría como Bear Grylls, pero si con eficacia y disfrutando como enanos.
Sólo paramos para no desprender rocas a los que ascienden. Llegamos hasta la zona que aún conserva nieve en un santiamén.
Y la foto lo dice todo...caras de disfrute a más no poder.
Cartel al inicio del tramo que dice: "¡ATENCIÓN! Senda muy Peligrosa" Bonita autofoto a pocos metros de lago helado y tras pisar nieve a finales de agosto.
El resto del descenso nos lo tomamos con mucha calma, descansando un largo rato en el mencionado lago (anecdotico el baño nudista que pudimos presenciar de la simpatica pareja).
Un maravilloso día para no olvidar. Quién nos iba a decir que ibamos a ser capaces de llevar a cabo esta pequeña hazaña...FIN!!!

jueves, 30 de julio de 2009

Hiru Erregeen Mahaia 2.444 m

El pasado martes día 28 de julio el nos trasladamos hasta tierras aragonesas para afrontar el primer objetivo importante de la temporada, la ascensión a ésta mítica cima, que da nombre a esta crónica.

Como muchos sabeis Hiru Erregeen Mahaia es el monte más alto de Euskal Herria. Se le otorga este nombre ya que se encuentra el la frontera de los antiguos reinos de Navarra, Aragón y Francia, y era aqui donde los reyes se encontraban.
Acceso

A las 6h de la madrugada partimos hacia tierras navarro-aragonesas. Parte de la carretera es conocida, común al trayecto hacia Murillo de Gállego. Nuestro destino final es Zuriza. Mencionar que la carretera es preciosa, por su paisaje y su sinuosidad. Hará las delicias de los amantes de las curvas en detrimento de los inestables (Garmen pidio un alto tras pasar el precioso pueblo de Roncal).

Hacia las 8h45 llegamos al camping de la mencionada localidad. Nos bajamos del coche, nos estiramos y admiramos el paisaje. El día se presenta despejado, limpio a más no poder.
Aprovechamos a que llegue el panadero para desayunar y ultimar detalles del ascenso y preparativos logísticos (mención especial para Garmen, que porteó como un campeón su nueva y "espaciosa" mochila de principio a fin).

Hacia las 10h llegamos al Refugio de Linza (1.320m) Nos "calzamos" las mochilas y comenzamos a caminar, son las 10h15.
El camino comienza elevandonos ligeramente por unas suaves lomas, plagadas de dientes de león, llevaremos el sol de frente el 90 % del día.El camino se inclina un poco, nos miramos, yo reconozco que voy "frio", Garmen asiente, Gorka va de cine (encantado con su cámara). Tiempo tendríamos para entrar en calor...

El camino rodea por la derecha, para comenzar a descender levemente hasta llegar a un rellano desde el que se aprecia un refugio metálico. Comenzamos a elevarnos hacia el Collado de Linza. Por el camino nos sacamos fotos aprovechando el precioso paisaje.
1h10: Llegamos al Collado de Linza 1.906m. El camino se bifurca. Tomaremos el camino de la izquierda, el de la derecha se dirige al Petrechema.


La senda está muy bien marcada y comienza picando hacia abajo y rodeando a la izquierda. Nos juntamos un madrugador trio Navarro, ya han hecho cumbre y se dirigen al Petrechema (les sacamos una foto y ellos a nosotros).

Foto: El trio con la cima (cortada al fondo),

y buen humor, eso que no falte.

Como deciamos, cogemos el camino de la izquierda y comenzamos un leve descenso que rodeando hacia la izquierda vamos dejando la Hoya de Solana a nuestra derecha.

Pasamos junto a un prado de lirios y al poco la senda cruza un ortigal de órdago. Salimos ilesos...menos mal.

La vista desde aqui es curiosa, ya que vemos parte verde, pradera y parte roca, hacia donde nos dirigimos.

El camino gira a derecha para comenzar a ganar altura. El camino se dirige hacia el lapiaz (karst). Numerosos hitos parecen indicar el camino.

De repente, aparece un tipejo, pañuelo de boy scout al cuello, diciendo que el camino no es este. No nos resulta convincente, a otra pareja que dice haber estado ya por este terreno tampoco, por lo que continuamos hacia arriba.

Comenzamos a trepar tras amarrar los palos. Aqui encontramos a 4 físicos, que tras cruzarse con el "scout" estaban planteandose si continuar o darse la vuelta. Les animamos a que continuen. Ya somos 9 en la expedición.

El camino parece bien marcado. Pero al llegar arriba, a la cresta del karst, vemos por donde asciende el camino al otro lado de la vaguada.

El destrepe desde aqui se antoja dificil, más bien suicida. Decidimos ascender hasta la cima de esta roca (2009 metros segun el plano del físico) para intentar bajar por el otro cresterio. IMPOSIBLE sin cuerdas.

Volvemos y decidimos tomar otro camino, sin desandar todo. Comenzamos a rodear la piedra en sentido contrario a la cima. Parece posible. Y a los 10 minutos comenzamos a ver hitos. Habiamos perdido casi 2 horas. Seguimos como los hitos no llevaban hacia la cima del karst de la foto que veis aqui, 3 lineas arriba.

A pesar de todo volvemos a coger el ritmo y comenzamos a ascender. El camino se ve bien pisado al principio. Aunque a medida que ganamos altura y van apareciendo las piedras aparecen varias variantes. Todas hacia arriba, y en esta ocasión bien señalizadas.

Decidimos hacer un alto para hidratarnos y comer unos fantásticos Mars (en su punto, soy un genio...jajaja).

Seguimos hacia arriba, dando pasos de piedra en piedra. Piedra que agarra muy bien en seco. Aunque ojo nunca hay que confiarse.

Pasamos algún que otro nevero (como el de la siguiente foto). Bonita estampa casi en agosto.

No se deben atravesar, ya que no sabemos que hay debajo!!!

Continuamos ascensiendo hacia la cima, la vemos como si de una piramide de piedra se tratara...hasta llegar a un pequeño collado en la cresta final (lugar donde comeriamos tras estar en la cima).

En esta foto, una de mis favoritas, se ve la cima. Faltaba poco para llegar al mencionado collado del cresterio, un poco más arriba y la izquierda.

Desde este collado continuaremos rodeando la cima por la derecha, fijandonos bien por donde continúan los hitos, y realizando pequeñas trepadas sin dificultad (menos que las ya realizadas en la otra cresta), llegamos a la cima en casi 4h 30. Más de lo estimado, pero llegamos, tras haber perdido mucho tiempo hasta "reencontrarnos".

Cima

Nuestro primer 2000 (2º tras el pico de la "perdida"), y objetivo de la temporada. Caras sonrientes junto a nuestra bandera.

El esfuerzo a merecido la pena. Un día precioso con un ligero viento norte que impide nos acaloremos en exceso nos acompañan.

Nos "tiramos" unas cuantas fotos y admiramos el precioso panorama. No hay palabras, solo sonrisas.

En la imagen Gorka y yo junto a la reproducción del castillo de Javier. Foto sacada por Ion G.


Tras la sesión de fotos descendimos hasta el collado pre-cima para comer las sabrosas tortillas con txori elaboradas por el maestro de cocina Garmendia, acompañadas con un pan de lo más basto. Nos tumbamos un rato y antes de que la pereza nos poseyera comenzamos el descenso.

Sólo diré que en el descenso aprendimos 2 cosas muy importantes a la hora de ir al monte. Al final, tras una larga caminata en buenisima compañía y con buen humor (crispado por los despistes en ciertos momentos...) llegamos al refugio.

Celebramos la cima con Champagne y baño a Garmen con el mencionado líquido gaseoso. Para tras acomodarnos disfrutar de una estupenda cena y sesión de cartas antes de ir a dormir. Suerte tuvimos al darnor una habitción para nosotros 3; aún así se oía "tronar" algún troll o algo similar.

FIN


Foto en la cima, al fondo la mesa (antecima) y más allá todo el pirineo.